Cerrar el año y honrar el camino recorrido

Acá estamos en esa etapa del año otra vez. Se cierra un año para darle paso a uno nuevo y en esa transición pueden surgir todo tipo de sentimientos y sensaciones. Es una época en la que todo tiende a mezclarse y generar estados de confusión y mucho agotamiento. Más aún si le sumamos el contexto por el que estamos atravesando actualmente como país.
En lo personal me encanta la idea de celebrar un nuevo año porque por un lado me activa el espíritu festivo de estas fechas y también me trae esta sensación de repasar lo vivido y de cerrar el año que pasó para recibir el nuevo año. Pero por otro lado me invade una sensación de agobio porque siento que comienzan a llover tips de “como hacer tu balance de año”, de “cómo encarar tu proximo año de tal manera” o “cómo proponerse metas” y todo ese tipo de recetas “mágicas” que la verdad me abruma bastante porque siento que le agrega otra capa de exigencia más.
Desde hace ya un par de años, fui cambiando un poco el enfoque y estoy viviendo el cierre de año desde una mirada más propia y más acorde a mis tiempos.
Por eso hoy quiero compartirles un poco mi mirada. Mi invitación está lejos de dar un paso a paso a seguir ni mucho menos sumar carga mental con una tarea más. Mi intención es más bien acercarles mi propia manera de ritualizar esta época del año, que a mi me ayudó a tomármelo con más liviandad y sin tanta exigencia, con el deseo de que a ustedes también les ayude a tomárselo de esta manera.
La verdad es que me encanta crear mis propios rituales, que no son ni más ni menos que momentos conmigo misma. Pausas que me regalo para bajar el ritmo y ponerme al día con lo que sea que esté viviendo. En mis últimos fines de año me estuve haciendo espacios de ese tipo en donde fui creando artesanalmente mi propio ritual de fin de año y si bien no siempre es igual consiste en algo así:
Agradecer lo vivido:
Primero empiezo por honrar mi camino recorrido y hacer un vistazo general de mi año. En lo personal me ayuda no partir desde la falta y desde lo que no hice, sino más bien reconocer todo lo que SÍ logré, todo lo que SÍ viví (sean experiencias buenas o malas) y sobre todo agradecer por todas esas experiencias.
Me gusta ir viendo mes a mes mis fotos del celu y revisar mi agenda en papel para ir revisando en que anduve y voy anotando algunos recuerdos o sensaciones. A partir de ahí, hago un mini texto resumen de lo que fue para mi el año, con sus aprendizajes y sus dificultades. Esto me ayuda a integrar lo vivido y a entender que no soy solo la proyección de mis “metas”. De esta manera no vivo mi año como un “borrón y cuenta nueva”.
Visualizar lo que que vendrá:
En cuanto a la proyecciones o visualizaciones del próximo año, las tomo como referencia o a modo recordatorio de lo que quisiera hacer foco.
Primero que nada me hago la pregunta ¿cómo me quiero sentir? y escribo libremente.
Después intento resumir en una frase o una palabra la temática de mi año como para bautizarlo de alguna manera. No lo hago desde la presión, si no desde la intención de que eso me acompañe el resto de mi año, sin atarme a eso.
Me encanta a fin de año leer lo que escribí. Por ejemplo a este año lo había bautizado como “el año de explorar nuevos caminos de mi misma”. Hoy es interesante ver hacia donde me llevo eso y actualizarlo a mi realidad de hoy.
También si se animan pueden hacer un dibujo o collage de esa palabra o frase que le pongan a su año.
Un ejercicio cortito y al pie:
Por último reduje mis “objetivos” al ejercicio KALM que conocí hace un tiempo y me encantó porque es super concreto y resumido. KALM viene de las siglas Keep (mantener), Add (agregar), Less (menos) More (más). (Intento hacer una lista reducida de máximo 5 cosas para no divagar tanto)
- Keep (mantener): una lista de cosas que ya estás haciendo y quisiera sostener en el próximo año
- Add (agregar): una lista de cosas nuevas que quisiera incorporar este año.
- Less (menos): una lista de cosas que estés haciendo pero que quisieras reducir o hacer menos.
- More (más): una lista de cosas nuevas que quieras hacer.
Para ir cerrando, lo que es importante y valioso para mi, es por un lado: no centrarme en metas super autoexigentes y sobretodo no verlo solamente desde el enfoque del hacer (por ejemplo “leer un libro al mes”) sino más bien verlo desde lo global, reconociéndome cíclica y que por ende mis energías y prioridades van a ir cambiando a lo largo del año. Por otro lado también hacer mucho foco en la parte de integrar lo vivido y agradecer, porque después de todo creo que todxs hicimos y dimos lo mejor que pudimos con nuestra energía del momento y eso ya es motivo de gratitud y celebración.
Ojalá también ustedes puedan darse un tiempito de calma, de bajar el ritmo y cerrar el año de la manera que cada quien encuentre mejor.
Deseo que este artículo les pueda aportar algo valioso en sus cierres de año, pero sobre todo les deseo un hermoso comienzo del 2024.
Por último les comparto una frase que vi por ahi: “Se termina el año y no el mundo»




Hermoso Pili Feliz Navidad
Me encantó lo que escribiste Pilu!
Qué hermoso y útil todo lo que nos compartiste Pilu! Las voy a poner en práctica! 🙂
Felices fiestas! 😀